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Quien aborda por primera vez el estudio de la Filosofía, es probable que lo haga con miedo: está muy difundido el prejuicio de que la Filosofía es algo difícil y extraño, algo así como una colección de ocurrencias peregrinas reunidas por algunos sabios ociosos, cuyo sentido estaría reservado a ciertas personas especialmente aficionadas a tales cavilaciones. Pero la Filosofía no es más que el desarrollo del pensamiento del hombre en su natural tendencia a comprender el conjunto de la realidad y el sentido de su propia vida. Por eso, aunque presente la dificultad de usar las ideas y las palabras en su significado más profundo y riguroso, también acaba por resultar siempre accesible a la mente de cualquier persona que sepa hacer pleno uso del lenguaje diario de todos. La Filosofía habla con nuestro idioma común, pero concentrándose en su sentido más abstracto y genérico: palabras que todos conocemos aparecen en ella dotadas de un alcance a la vez más preciso, más profundo y más desprendido respecto a sus referencias concretas. Eso quiere decir que para entender la Filosofía basta saber leer: no hace falta conocimientos ni técnicas especiales. La dificultad de la Filosofía hay que irla a buscar, probablemente, en algo que no es su lenguaje; a pesar de que -como dice Aristóteles- "todos los hombres por naturaleza desean saber", la mayoría de ellos se contentan con informaciones parciales y utilitarias, no lanzándose al "saber en general", quizá por no esperar de ello provecho para sus intereses inmediatos. Hace falta, sin duda, entregarse a la reflexión filosófica como quien se entrega a un ejercicio deportivo. Los que han probado el pensar filosófico se encontrarán dotados de especial sentido de precisión al pensar, hablar y escribir, y -lo que es mejor- de especial anchura imaginativa e intelectual al abrir los ojos ante el [nuevo] mundo. Por otra parte, hay que decir que "es absolutamente imposible decir de antemano qué es [la] Filosofía". La Filosofía, más que ninguna otra disciplina, más que ninguna otra ciencia, más que ningún otro arte, necesita ser vivida. Necesitamos tener de ella una "vivencia". Por tanto, lo que nosotros vamos a proponer es "vivir la Filosofía " (entre otras muchas cosas). |