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las Fuentes de la Moralidad Imprimir E-Mail
Escrito por Umbral   

http://piratasdeaxel.wordpress.com/2011/05/16/%C2%BFsomos-falsos/

LAS FUENTES DE LA MORALIDAD

 

Las fuentes de la moralidad son tres:

1)    El objeto

2)    Las circunstancias

3)    El fin del acto

 

1º) El objeto: Es el conjunto de los elementos contendidos en el acto voluntario; de una manera más restringida sería aquello a lo cual el acto apunta directa e inmediatamente. Es lo que determina la voluntad y el acto en la línea de la causalidad formal (objeto considerado en su relación  con la razón).

2º) Las circunstancias: Es el conjunto de condiciones que acompañan a la realización del acto; tiene el mismo carácter que los accidentes cuando inciden en la sustancia: tiempo, lugar, oportunidad…, individualidad, en cierto modo el acto.

3º) El fin del acto: Es el motivo del acto, se le llama finis operantis  y es el acto exterior (imperado) como la forma a la materia, es decir, formaliza el acto exterior.

 

Las fuentes de las moralidad del acto humano en general

1º) La moralidad del objeto:

         1.ª) Bondad moral y plenitud de ser → El bien y el mal en general, el bien y el mal moral en particular se definen en función  de la presencia o ausencia de plenitud de ser requerida: cuando la plenitud de ser requerida es la debida se dice que es bueno, cuando le falta, se dice que es malo.

El principio de calificación moral de los actos se corresponde con el principio metafísico de la bondad del ser:

-         Un acto es bueno en la medida en que es.

-         Un ser es bueno en la medida que es.

 

         1.b) Calificación moral del acto por el objeto →  Lo que constituye la especie de un acto es su objeto, esto es un principio general válido para todo acto; el objeto es el elemento determinador, formal, en el orden del obrar.

Es la bondad moral del objeto lo que constituye en primer lugar la bondad del acto y le confiere su especie moral.

 

2º) La moralidad de las circunstancias:

         2.ª) ¿Por qué las circunstancias especifican moralmente los actos? → Un acto no adquiere la plenitud de su perfección sino va acompañado de sus circunsgtancias que desempeñan, en el ámbito del obrar humano, un papel análogo al de los accidentes en el orden del ser natural.

         2.b)  El modo de calificación moral de las circunstancias →

                                                    

a)     Las circunstancias son moralmente neutras.

b)    Especificación del acto por sus circunstancias → Siempre que una circunstancia pone el acto en una relación especial a la razón, sea a favor, sea en contra, confiere una especie nueva al acto moral, es decir, la circunstancia reviste la condición del objeto.

Pueden presentarse dos casos:

A)  La circunstancia se añade a la moralidad constituida por el acto como la especie al género, en este caso permanecemos en el mismo género de acciones.

B)   La circunstancia constituye por relación a la especificación recibida una especie dispar.

 

c)     Las circunstancias consideradas como circunstancias agravantes y atenuantes → Cuando aumentan o disminuyen simplemente la bondad o malicia del acto, pero no diversifican su especie.

 

3º) La moralidad del fin:

                  La intención se sitúa del lado del sujeto que actúa. Es un movimiento de la voluntad hacia un fin, fin que designa el objeto buscado en la acción, que apunta al bien esperado de la acción emprendida.

         La intención es el fin que la persona tiene presente, cualquiera que sea el resultado efectivo de la acción. Desde el punto de vista de la moral, no es necesario que se alcance el fin propuesto para que el acto sea calificado moralmente por éste; la intención, incluso no realizada, es por sí sola un factor de moralidad.

         La intención no se limita a la dirección de cada una de nuestras acciones tomadas aisladamente, sino que puede también ordenar viarias acciones hacia un mismo objetivo; puede orientar toda la vida hacia el fin último. Por ejemplo, un servicio que se hace a alguien tiene por fin ayudar al prójimo, pero puede estar inspirado al mismo tiempo por el amor de Dios como fin último de todas nuestras acciones. Por otra parte, la acción del servicio puede estar también inspirada por la intención de obtener un favor o satisfacer la vanidad.

         Una intención buena (por ej: ayudar al prójimo) no hace ni bueno ni justo un comportamiento en sí mismo desordenado (como la mentira). Por el contrario, una intención mala sobreañadida (como la vanagloria) convierte en malo un acto que, de suyo, puede ser bueno (como la limosna). O sea: un fin malo basta para corromper un acto que, considerado en su solo aspecto exterior, sería aceptable (como orar y ayunar para ser visto por los hombres).

La moral coincide con la psicología, la sociología, etc., en su objeto formal. Su objeto formal → Conjunto de elementos contenidos en el acto voluntario, de una manera restringida sería aquello a lo cual el acto apunta directa o inmediatamente. Es lo que determina la voluntad y su acto en la línea de la causalidad formal.

 
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